¿Cómo evaluar picaduras (Pitting Corrosion) en un tanque de almacenamiento según API 653?

¿Cómo evaluar picaduras (Pitting Corrosion) en un tanque de almacenamiento según API 653?
La corrosión por picaduras (pitting corrosion) es una de las formas más severas de corrosión localizada porque puede producir pérdidas importantes de espesor en áreas muy pequeñas. Sin embargo, encontrar una picadura profunda durante una inspección no significa automáticamente que el tanque requiera una reparación inmediata.
API 653 establece un procedimiento que busca evaluar la condición estructural del área afectada, evitando decisiones basadas únicamente en la medición del punto más delgado.
Comprender este enfoque permite realizar evaluaciones más consistentes y técnicamente justificadas.

¿Por qué las picaduras requieren una evaluación diferente?
Cuando la corrosión es uniforme, la reducción de espesor afecta una superficie relativamente amplia y su evaluación suele ser directa. En cambio, las picaduras generan pérdidas altamente localizadas que no siempre representan una disminución significativa de la capacidad resistente del anillo del tanque.
Por esta razón, API 653 distingue entre una pérdida general de espesor y una discontinuidad localizada. El objetivo es determinar si la condición observada compromete realmente la integridad del componente o si puede continuar en servicio bajo condiciones controladas.
API 653 comienza evaluando el área corroída, no la picadura

Antes de analizar una picadura específica, la norma solicita evaluar el comportamiento del área de corrosión en su conjunto.
El procedimiento consiste en identificar los planos verticales más afectados dentro de la zona corroída y realizar mediciones de espesor a lo largo de una longitud L, calculada en función del diámetro del tanque y del espesor remanente. Sobre esa longitud se determina el espesor promedio más bajo (t₁), utilizando al menos cinco mediciones igualmente espaciadas. Paralelamente, se identifica el menor espesor existente dentro del área corroída (t₂), excluyendo las picaduras.
Este método evita que una única lectura aislada represente el comportamiento estructural de toda la zona.
¿Qué representan realmente t₁ y t₂?
Uno de los errores más frecuentes es asumir que t₂ corresponde al fondo de una picadura. En realidad, API 653 indica que este valor debe determinarse excluyendo las picaduras, ya que busca representar el menor espesor del material remanente dentro del área corroída.
Por su parte, t₁ es el espesor promedio obtenido sobre la longitud de evaluación más crítica.
La utilización de ambos parámetros permite diferenciar entre una pérdida generalizada de espesor y una discontinuidad altamente localizada, proporcionando una evaluación más representativa del estado estructural del tanque.
Criterios para continuar en servicio
Una vez obtenidos los valores de t₁ y t₂, API 653 establece que el área evaluada puede considerarse aceptable cuando:
t₁ es igual o superior al espesor mínimo requerido (tmin).
t₂ es igual o superior al 60 % de tmin.
Se incorpora el corrosion allowance necesario para el período de operación hasta la siguiente inspección.
Además, deben verificarse las demás condiciones de carga aplicables al tanque antes de concluir que puede continuar en servicio.
Es importante recordar que estos criterios dependen del cálculo correcto de tmin, el cual se determina conforme a los requisitos establecidos en API 653 para el curso del tanque evaluado.
¿Cuándo pueden ignorarse las picaduras?
API 653 también contempla situaciones en las que las picaduras dispersas pueden no afectar la aptitud para el servicio.
Esto es posible siempre que ninguna picadura reduzca el espesor remanente por debajo del 50 % del espesor mínimo aceptable, sin considerar la asignación por corrosión, y que la suma de las dimensiones de las picaduras sobre cualquier línea vertical de 200 mm no exceda los 50 mm.
Estos límites buscan asegurar que la corrosión localizada no evolucione hasta convertirse en una pérdida significativa de capacidad resistente.

Errores frecuentes durante la evaluación
En la práctica, algunas decisiones incorrectas provienen más de la interpretación que de las mediciones.
Entre los errores más comunes se encuentran:
evaluar únicamente la picadura más profunda;
confundir el espesor de una picadura con el valor de t₂;
omitir el cálculo del espesor promedio t₁;
no considerar el corrosion allowance hasta la siguiente inspección;
olvidar que la aceptación también depende de las condiciones de carga del tanque.
Reflexión final
La corrosión por picaduras no puede evaluarse únicamente observando el punto más profundo. El enfoque de API 653 demuestra que la integridad de un tanque depende de comprender el comportamiento del área corroída en su conjunto y de interpretar correctamente los criterios normativos junto con el juicio de ingeniería.
¿Durante una inspección has encontrado picaduras que parecían críticas, pero cuya evaluación completa demostró que el tanque aún podía operar de forma segura?

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